Entradas escritas en noviembre de 2009 ↓

Ascenso al Monte Fuji

Al monte Fuji se puede subir en septiembre (y en junio). Comienzo contradiciendo a millones de japoneses, cientos de páginas webs y decenas de guías que niegan que al Fuji se pueda subir fuera de la “temporada oficial” de ascenso, que más o menos coincide con los meses de julio y agosto.

Durante la temporada eso sí hay muchas más comodidades. Para empezar es más fácil llegar a la base, tienes multitud de autobuses desde las estaciones de tren de los alrededores, e incluso desde lugares más lejanos como Tokyo (100km), algo que resulta muy conveniente porque ahorras en tiempo y dinero. Una vez en el Fuji no te sentirás solo, miles de japoneses o turistas habrán tenido la misma idea que tú. Porque durante esos dos meses suben 200.000 personas. A ojo salen unas 3000 diarias. Ahora a ver quién es el listo que se va allí el sábado de la semana del Obon a mediados de agosto. Pero todo está controlado, hay aseos públicos (de pago) suficientes como para que cualquier anciano con incontinencia urinaria pueda subir y bajar sin que su pajarito haya tenido la ocasión de disfrutar de las vistas y el aire puro de la montaña. También hay estaciones con hostales de cientos de plazas (un poco hacinados, restaurantes de ramen, tiendas en las que te venden desde chocolatinas hasta botellas de oxígeno para combatir el mal de altura, y lo mejor de todo… ¡máquinas expendedoras de refrescos!, cuyos precios son un buen indicador de la altura donde están colocadas.

Pero todos estos chiringuitos están cerrados fuera de temporada. El monte Fuji se transforma en una montaña normal. Tienes que cargar con tu propia bebida y comida, dormir (o no dormir) al aire libre, y por supuesto evacuar con el fresco que hace allá arriba. Con estas no me extraña que cuando le dices a alguien que vas a subir fuera de temporada te intenten quitar la idea de la cabeza con terribles historias de personas que han muerto en el Fuji, al menos involuntariamente. Lo que no cuentan son las imprudencias cometidas, o el considerar que van a la montaña como si de un paseo se tratase, con zapatitos y camisa blanca, sin informarse adecuadamente de qué se van a encontrar, cuánto van a tardar o cuáles son los horarios de regreso de los buses, y con una botella de té como único elemento de supervivencia. De estos no hay muchos, pero los hay. Y me imagino que son los que lamentablemente primero caerán en una especie de selección natural. Los segundos son los que se quedan esperando durmiendo en el coche y les aplasta una roca.

Así que que no quede duda. Se puede subir por un amateur mientras las condiciones sean adecuadas (no haya nieve, ni lluvias o viento excesivo). La montaña no está cerrada fuera de temporada. Los chiringuitos sí.

Tras esta breve introducción, paso a relatar mi subida al Fuji (fuera de temporada, por supuesto), acompañado de Juan Carlos, Marta, Ángela y Javi cuando vinieron a conocer Japón el pasado septiembre.

Normalmente el Fuji se sube desde el punto más alto donde te dejan los autobuses, alrededor de los 2000m, se tarda 7 horas en el ascenso, 1h más si le das la vuelta al cráter, y 5h el descenso. Además, contad con tres horas para el trayecto desde Tokyo, ya sea en tren+autobús o sólo autobús, aunque esté a sólo 100km primero hay que conseguir salir de la gran ciudad y luego meterse por carreteras sinuosas. El caso es que hay que contar con unas 18~20h para hacerlo todo. Lo que se suele hacer es empezar a subir por la tarde, dormir cerca de la cima, ver el amanecer desde arriba y descender por la mañana.

Caminos del Fuij

Hay cuatro caminos posibles para llegar hasta arriba. Después de informarme en varias páginas, y contrastar horarios de autobús, lo mejor resultaba ser subir por el camino de Suribashiri y bajar por el de Gotemba. Como no era plan de quedarse a dormir al aire libre a 0º, empezamos a subir a las nueve de la noche con la idea de llegar a la cima al amanecer (5am) y bajar tranquilamente a lo largo de la mañana. Tomamos el último autobús desde el pueblo de Gotemba hasta la 5ª estación de Suribashiri (dividen el ascenso en 10 estaciones, y la 5ª a unos 2000m es hasta donde se puede llegar por carretera). Íbamos solos en el autobús. Cuando llegamos arriba el conductor nos preguntó que si estábamos seguros. Y al ver que no nos convencía para volver, nos dio ánimos :).

Y ahí estábamos, bien entrados en calor por el delicioso ramen que habíamos cenado un rato antes, y dispuestos a subir riéndonos recordando las empanadillas de Móstoles.

Ramen pre-Fuji

Inicio del Subashiri trail

Nos lo tomamos con tranquilidad. Íbamos por medio de un bosque en una noche de luna nueva. Apagando las linternas no se veía nada, una oscuridad a la que no estás acostumbrado viviendo en la ciudad. Pero estaba bien señalizado, y de vez en cuando había claros en los que se puede disfrutar de buenas vistas, aún de noche.

Siguiendo las señales Vistas desde la quinta estación de Subashiri trail

Incluso de vez en cuando nos encontrábamos con un pequeño altar de ofrendas, mirad si no éste de cascabeles:

Templo en el camino

Subíamos sin prisas para evitar el mal de altura y haciéndonos una pelota todos juntos en las paradas. Hacía frío para ser septiembre (~0º). La subida no era especialmente complicada, pero tampoco un paseo por el campo: hay zonas rocosas, otras de arena donde das tres pasos y retrocedes dos o lugares donde no queda más remedio que agarrarse a la cuerda guía.

Hasta la octava estación fuimos solos. Una vez allí ya vimos a unas 15-20 personas, y en la cima serían unos 150, que se fueron tan pronto el sul hubo salido. Aunque no vimos el amanecer, el horizonte estaba nublado y sólo vimos el fantástico juego de colores cambiando en el cielo y montañas.

Vistas desde el Fuji

En la cumbre del Fuji

Ese banco de madera que veis estaba ahí indicando el mejor sitio. Pero claro, poner un banco para las miles de personas que vienen en verano sería poco, así que había bancos por todas partes. Que si te sientas en el suelo el culo se queda frío. Parecen hamacas de las que alquilan en la playa… pero no creo que nadie quiera tomar el sol en la cima del Fuji.

Plataformas para descansar

Las vistas de los alrededores mirando hacia afuera, increíbles también.

Vistas desde el Fuji

Entrada al Fuji

Vistas desde el Fuji

Descenso del Fuji por el Gotemba Trail

Y ahora mirando hacia dentro. Lo de la primera foto es la estación metereológica del Fuji, a la que estaban subiendo en helicóptero materiales de obra y obreros para adecentar unos muros.

Estación metereológica del Fuji

Cráter del Fuji Cráter del Fuji

Cráter del Fuji

Cráter del Fuji

Antes de bajar intenté dejar el primer anuncio publicitando este blog, pero las piedras negras no pintaban tan bien como me lo esperaba en las piedras blancas, así que quedó un poco chapucero.

Publicidad en el fuji

Se nos fueron dos o tres horas por ahí arriba. Se estaba a gusto con poca gente (el grueso de japoneses apenas se hicieron la foto de rigor ya estaban bajando). Y bajamos por el Gotemba Trail, que es el más largo de todos, ya hasta los 1400m de altura no llega el autobús, pero también el más divertido. Ahora veréis por qué. Durante la primera mitad de recorrido era todo un mar de piedras que había que ir sorteando. Completamente agotador (recuerdo… sin haber dormido la noche anterior), y leeento. Apenas bajamos 200m en 3h.

Descenso del Fuji por el Gotemba Trail

Pero llega lo divertido. La pista de arena. Más que arena eran piedrecitas de medio centímetro de diámetro. La estrategia: bajar corriendo deslizándose. Así durante más de 2h. Bajabas a toda velocidad, a veces sin control, pero no había nada ni nadie que se te fuera a poner de por medio, así que dejabas que tus piernas siguieran moviéndose.

Al principio molestaban las piedrecitas que se metían en las botas. Pero sólo si se te meten una ó dos y se andan moviendo por ahí. Cuando en la bota hay más piedras que pie, no hay nada que se mueva, y aunque no es tan agradable como las plantillas acolchadas, puedes considerarlo como una sesión de reflexoterapia cortesía de Fuji-san.

Descenso del Fuji por el Gotemba Trail

Descenso del Fuji por el Gotemba Trail

Descenso del Fuji por el Gotemba Trail

El precio a pagar, la polvareda que levantábamos. Acabamos negros de ceniza volcánica. Tanto que antes de volver a casa nos fuimos a unos baños públicos para adecentarnos un poco.

Mierda del Fuji

Y ahí está. Lo hicimos. Estar en la cima de Japón, en su símbolo más preciado, que tanta admiración e historias ha ocasionado a lo largo de los siglos.

¡Hecho!

Quizá por eso, cuando volvíamos en el tren, no podíamos evitar buscarlo en el horizonte.

Recordando el Fuji

El balance final fue muy bueno. Todo acabó estupendamente salvo detalles como las inexistentes horas de sueño y el cansancio extremo que me entró por el mal de altura. Volvería a hacerlo. Aunque digan que subir el Fuji dos veces es de estúpidos.

No he comentado que rescatamos a varios japoneses a lo largo del camino de vuelta. Unos llevaban toda la noche perdidos y sin agua ni comida, así que les dimos algunos onigiris (bolas de arroz), una botella de aquarius y un mapa. Más abajo otros que no iban preparados, y acabarían igual que los anteriores. A éstos lo mejor fue advertirles de que no se iban a enconrtrar máquinas expendedoras y de que todo estaba cerrado (querían llegar a cima para cenar en el restaurante de allí xD), así que se replantearan el plan de subida. Como se encabezonaron, les di mi dirección email y les pedí que si lo conseguían que me lo contaran con un mail a la semana siguiente. Sobrevivieron :).

Uno que asciende

Algo más: me llevé el GPS tracker y estuve grabando el recorrido. Aunque en la cima me lo tuve que meter en un bolsillo porque por debajo de 0º deja de funcionar, no hizo mal su trabajo. Os dejo el perfil de altura en función del tiempo y una imagen de Google Earth (click en ella para verlo en vuestro Google Earth).

¿Chico o chica?

Adivinad quién es la chica:

Chicos japoneses

Aunque parezca mentira, los dos personajes son chicos, lo comprobé adelantándolos, pero se ve claramente por las formas de andar (con los pies hacia afuera) y el tipo de bolso.

Cuando llevas un tiempo en Japón aprendes a distinguir los ropajes típicos de chico y de chica, igual que los peinados o las formas de moverse. Cambian muchos estándares respecto a Europa, por eso no te puedes fiar de nada. ¡Y eso que en la foto estaban yendo hacia la universidad!

Ya más de uno que ha venido por aquí a visitarme me ha tenido que preguntar en un tren abarrotado qué era lo que había justo delante de él. Si es que lo motivan, mirad lo que hay en la puerta de algunas peluquerías:

Amanerado

Luego no me extrañan que salgan andróginos. Alguien me comentó que en el concurso de Miss y Míster Keio las chicas que se presentaban eran muy guapas. Y los chicos que participaban intentaban parecerse a las chicas.

Moco azul

Hace varios meses me crucé con un moco azul por la calle. Desde entonces he estado buscando alguno verde, rojo también valía, pero sólo me encontrado con blancos, negros y otros colores pardos no llamativos.

Nissan Moco

Me imagino al dueño, sacándose el moco todas las mañanas. Cuando va por la autopista y estornuda, otros mocos le adelantan (la velocidad está limitada a 100kmph), y pilla retenciones tiene entretenimiento asegurado con su moco (los coches suelen llevar TV). Por último, llega a su lugar de trabajo y deja el moco en el primer sitio que encuentra.

Ahora ya un dato en serio. Los coches de tamaño reducido tienen matrícula amarilla. Supongo que pagarán menos impuestos o tendrán ciertas preferencias de aparcamiento.

Cosas que pasarán

Dentro de poco más de dos meses volveré por España. Habrá muchos planes para el mes y poco que esté fuera de Japón: gente a la que visitar, papeleo pendiente que hacer, lugares a los que volver. ¡Espero que el pajarraco no se haya olvidado de mi!

Acabo de comprar el vuelo. Vuelvo con Aeroflot, que tan buen servicio me dio el año pasado y con la que vi cosas tan increíbles como que el Sol, a los pocos minutos después de haberse puesto en el horizonte, diera marcha atrás y empezara a subir. La escala es de nuevo en Moscú, y la vuelta ya no tiene esa tremenda (genial) parada de 13 horas, sino que se ve reducida a poco más de 1h. Con la ilusión que tenía de volver a escaparme por la ciudad. Hubiera sido algo así como “conoce Moscú por fascículos”, cosa que no viene nada mal porque de esa forma me ahorro las noches del carísimo alojamiento ruso.

En el fondo me atrae esto de la hoz y el martillo, verlo por todas partes en el avión le dá un cierto aire ochontero muy chulo. Aunque lo que definitivamente me impulsó fue el precio. Lo que ocurre es que las tarifas más baratas de las aerolíneas te limitan a un mes de estancia, y como vuelvo por poco más de un mes, cualquier otra aerolínea superaba en 200 ó 300€ al precio de los rusos, cuyas tarifas empiezan a subir sólo a partir de los dos meses de estancia.

Otro truco que he hecho para que salga aún más barato ha sido comprarlo en agencia de viajes. Aprovechando que el yen ha caído de precio en los últimos meses (ha pasado  de 120¥ por € a unos 135¥ por €), pagando en efectivo con yenes y aún teniendo en cuenta la comisión que cobran las agencias el ahorro ha sido de unos 50€.

Más cosas. Ahora estoy preparando una presentación que tengo en unos días. Es bastante importante porque estoy a mitad del Master, y supondrá una evaluación de mi trabajo hecho hasta ahora. Por evaluación no me refiero a que me pongan nota, sino que los profesores podrán ver claramente qué he hecho y si he aprovechado el tiempo por aquí. Ya os contaré qué tal. Si me sale bien os paso el vídeo, porque me van a grabar. Y esto me recuerda que hace un montón que no pongo ninguna foto mía. Quizá yo no soy yo el que escribe, sino otro yo que me está suplantando. O lo hago porque no quiero que mi abuela se crea que los japoneses me matan de hambre y me envíe cargamentos de chocolates, turrones y mazapanes. Aunque creo que es simple desidia por no haber clasificado aún las fotos de los últimos meses. Venga, una foto.

Otra cosa que aún sabe poca gente es que estas navidades, aprovechando que cierran la universidad una semana, me escapo a Corea (del sur). No tengo un itinerario claro aún, no sé lo que visitaré ni dónde me alojaré. Lo único que sé es que voy a Seúl y vuelvo desde la isla de Jeju (se lee Cheyu). Ah, y que pasaré mucho frío.  No creo que planifique demasiado, los mejores lugares se descubren perdiéndote por tí mismo. Si alguien se apunta a venir, no tiene más que decírmelo.

Namdaemun  Seoul South Gate  Before the fire
Attribution License by Jake Keup

Que por cierto, no veré ninguna de esas dos cosas ahí arriba porque la puerta de la izquierda se quemó hace un par de años y el lago de la derecha debe de estar bastante congelado en invierno.

Por último, a la vuelta de Corea en enero tendré otra vez visita. A ver si no me dan mucho la lata, que si no ya saben que tendrán que dormir en las escaleras. Aunque no creo que les importe demasiado, porque los 5ºC de Tokyo parecen de broma tras estar uno acostumbrado al frío del norte de Castilla. Las cosas que hace encontrar vuelos de Madrid a Tokyo por 420€ con Air France, que ni siquiera tienes que fiarte de los rusos, aunque no sé yo qué será peor… (para los franceses que me leen, es broma :P).

Pues eso, que me voy a dormir, que después de hacer un par de reports aburridísimos y escribir este rollo a uno le entra sueño.

Dudas a la RAE

En la ciencia hay que usar las palabras precisas para expresar con exactitud qué tienes entre manos. A veces una equivocación puede suponer una pérdida de precisión, o lo que es peor, una confusión. Esto ocurre en todos los idiomas. Por eso, aunque mi investigación en Keio sea en inglés, de vez en cuando toca escribir algún documento más o menos formal en castellano.

Ayer fue uno de esos días. A partir de datos experimentales y simulaciones quiero ajustar determinados parámetros que servirán para hacer un modelo que sea capaz de explicar y predecir cierto fenómeno físico de los semiconductores (la amorfización). ¿Cómo llamo a este “proceso de hacer un modelo”?. Tenía dudas entre usar la palabra modelaciónmodelización. Así que después de consultar el diccionario sin mucho éxito me meto en la web de la Real Academia Española, busco el apartado de Consultas Lingüísticas y formulo mi pregunta.

La respuesta fue increíblemente rápida. Apenas 15 minutos más tarde la tenía en mi bandeja de email (en España era un lunes a media mañana). Suficientemente detallada y argumentada como para que no vuelva a tener esa duda nunca más, os la pongo a continuación:

En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:

Sobre el sustantivo modelo se ha creado, como tecnicismo propio del ámbito de diversas ciencias, el verbo modelizar, que se emplea con el significado de ‘establecer un modelo teórico de algo’: «Las operaciones elementales que ayudan a conceptualizar y modelizar ocupan un lugar central en el currículo matemático y se desarrollan a lo largo de un gran período de tiempo» (J. Martínez Montero Una nueva didáctica del cálculo para el siglo XXI [Esp. 2000]);«Desde una perspectiva básicamente neurológica se puede modelizar el cerebro como un sistema compuesto por neuronas (J.Ezquerdo Teorías de la arquitectura de lo mental» [Esp. 1995]). Para expresar la ‘acción y efecto de modelizar’, se usa el sustantivo derivado modelización: «Se viene utilizando lamodelización matemática para representar el conocimiento del desarrollo científico en un sector durante un periodo de tiempo» (S. Ríos La matemática española en el siglo XX [Esp. 1991]).

En inglés existen to modelto modelize, que el Diccionario de Oxford define como ‘construir o dar forma a algo siguiendo un modelo’ y también ‘crear o establecer un modelo’. El español disponía ya de otras voces emparentadas con modelo: el verbo modelar y el sustantivo, modelado. Pero estos términos están fuertemente vinculados al mundo de las artes plásticas, por lo que los especialistas han preferido crear otros derivados de modelo morfológicamente posibles,como modelizar modelización.

El verbo modelizar no figura en la actual edición del Diccionario de la Real Academia Española, pero ya está aprobada su incorporación a la próxima edición del DRAE. Sí lo recogen el Diccionario del español actual de Manuel Seco y varios diccionarios técnicos.

Reciba un cordial saludo.

Departamento de «Español al día»
Real Academia Española

Así que ya sabéis, para los que estamos fuera y se nos va olvidando el español, o para los que siguen en casa y les surgen dudas, la RAE siempre está dispuesta a resolver nuestras dudas.

Terremoto (III)

Estaba yo durmiendo la pasada noche, no me acuerdo si soñando o sin soñar, cuando me despierto y siento una vibración como si el tren pasara al lado. También un sonido de fondo de pequeños crujidos. Y ya. Me entra la curiosidad por saber si ha sido un terremoto o imaginaciones mías, como comprenderéis cuando uno se despierta no anda muy lúcido que digamos. Me meto en la web de la Agencia Metereológica Japonesa, y en efecto, aunque de forma ligera todo Tokyo y alrededores había temblado:

El epicentro ha estado en la bahía de Tokyo a la altura del puerto de Yokohama y a unos 50km de profundidad. Este ha sido el terremoto que se ha sentido más fuerte en todo Japón en la última semana (de los 24 que ha habido) alcanzando una magnitud de 3 en la escala japonesa, a pesar de que de que haya habido otros 6 que han superado la magnitud Richter de éste (4.1), que tampoco es gran cosa que digamos.

Aprovecho para recordar que los japoneses miden la magnitud en su propia escala cualitativa (JMA), que mide la cantidad de movimiento de la superficie terrestre, y por tanto depende mucho del tipo de terreno y de la cercanía y profundidad del epicentro. Es una escala útil desde el punto de vista social. Sin embargo, la escala de Richter mide la cantidad de energía liberada, y es independiente del punto en que se mide, así que es más útil geológicamente hablando.

Y para rematar, una casualidad, mi amigo Arturo me informa desde Costa Rica que apenas 3h más tarde él pudo sentir otro terremoto, éste de 5.1 grados Richter, mientras redactaba la tesis de su Master en el laboratorio. Allí era mediodía y tuvieron que sujetar los ordenadores para que no se cayeran. Una curiosidad es que un aumento de 1.0 grados en la escala Ritcher supone 31 veces más energía liberada (un 41% más para un aumento de 0.1 grados). Aunque quizá no sea tanta casualidad, en algún lugar leí que es normal que los terremotos vengan por parejas en zonas tan distantes del mundo, porque si la placa del pacífico se mueve apretando hacia Japón, en el lado opuesto del Pacífico estará tirando desde centroamérica.

Experiencia multisensorial

Controles avanzados