Te Quiero…

Te quiero 

…le dice el gato al cuervo

Gradiente de temperatura

En el apartamento no hay calefación, pero tenemos en cada una de nuestras habitaciones un aparato de aire acondicionado con bomba de calor. Además, compré para el baño un calentador pequeño (300W) de segunda mano por apenas 200¥ (1.5€) para no pasar frío al salir de la ducha.

Lo curioso es que la calefación por bomba de calor no es lo mismo que por radiador, además de que la casa está bastante mal aislada. Tarda varias horas en calentar la casa a un nivel aceptable desde que se enciende. Y eso que estos días han bajado las temperaturas y en el exterior la temperatura se mantiene todo el día y la noche alrededor de 10ºC.

Antes de entrar en las casas japonesas hay que descalzarse. Hay gente que usa unas zapatillas únicamente para andar dentro de casa, pero yo prefiero usar una especie de calcetines antideslizantes que me traje. Además, son gordos y te mantienen los pies calentitos. Eso hasta que el tiempo empieza a refrescar, como estos últimos días. A pesar de tener el aire acondicionado programado a 27º, y estar en general bastante bien, los pies se me estaban quedando fríos. Así que cojo un termómetro y me pongo a hacer pruebas para ver qué pasa, siempre midiendo donde no existan posibles focos fríos o calientes, o corrientes de aire. Y descubro que en la casa existe un gradiente vertical de temperatura:

  • 2.3m: 27º (techo)
  • 1.7m: 25º (estantería)
  • 0.7m: 23º (mesilla de noche)
  • 0.0m: 20º (suelo)
Es decir, si quiero estudiar a una temperatura agradable (24º) y dormir sin mucho calor aunque sin congelarme (22º) tengo que poner el aire acondicionado a 27º. Y eso sin contar con que a esa temperatura se coge algo de frío por los pies, y la sensación de calor al estar de pie o al llegar a casa. Lo segundo puedo soportarlo. Para los pies… creo que me voy a poner una alfombra o similar bajo el escritorio. O incluso otro calentador. Porque la postura de subir los pies a la silla con el tiempo resulta incómoda.