El Pachinko es una especie de sala de máquinas tragaperras, pero que en vez de tragar perras tragan bolas o fichas. Miles de bolas y fichas circulando por una máquina medio mecánica medio electrónica que va mostrando en una pantalla una historia típica japonesa guiada por el azar y la habilidad del jugador de guiar las bolas por uno u otro camino.
Las bolas cuestan dinero, y luego se pueden intercambiar bien por dinero o bien por regalos. El precio de las bolas, no lo sé porque no he jugado, pero es algo así como 80 bolas 1000¥, 500 bolas 2000¥, 3000 bolas 5000¥, 10.000 bolas 10.000¥. No sigue para nada una escala lineal, y lo único que busca es que te piques. Siempre están a rebosar de personas, y desde el exterior se deja notar el jaleo que hay dentro con un peculiar sonido característico.
Y el siguiente, tenía nombre de hotel carísimo:
Seguro que la gente se deja aquí más dinero que si fuera al hotel Ritz.

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