Entradas escritas en marzo de 2011 ↓

Ya no soy un alien

Esta mañana, dos minutos antes de que sonara el despertador, un terremoto se ha ocupado de ser lo primero en lo que he pensado en el día de mi partida de Japón. Comenzamos bien el día :).

Unas horas más tarde, ya en la zona de facturación de la terminal 2 de Narita, un estruendo ha silenciado al ruido de fondo normalmente existente. He pensado en decenas de carritos portaequipajes cayéndose del piso de arriba, pero no, poco después he sentido el movimiento del edificio entero característico de otro terremoto que estaba ocurriendo. El ruido metálico era de la cubierta, y como supongo que el suelo tendrá algún tipo de amortiguación, tardan algo más en sentirse las vibraciones. Estupenda despedida de Japón :).

Por último, y como sospechaba, la tarifa full fare que ha pagado el gobierno de Japón por mi vuelo le asignan automáticamente derechos que en la aerolínea los llaman Premium Economy. Básicamente consiste en prioridad de chek-in, embarque y equipaje, una butaca con más espacio tanto a lo ancho como a lo largo en el avión (no llega a ser Business class, pero es superior a la clase económica), la misma comida que clase turista pero con posibilidad de añadirle snacks y bebidas múltiples en cualquier momento del vuelo, cascos con sistema supresor de sonido, enchufe para el portátil, y antes del vuelo algo que estoy disfrutando en estos momentos: acceso a la business lounge, que es como una sala en la que hay Wifi, prensa, revistas, unas vistas estupendas, y cattering de todo tipo gratuito.

Ya he pasado el contorl de pasaportes, y por tanto abandonado mi tarjeta de gaijin. Oficialmente dejo de ser un alien. Aunque, con una despedida así… ¡cualquiera se va de Japón!

Volver

[Estupendo, acaba de borrárseme la entrada. Trataré de reconstruirla, aunque estoy seguro que saldrá un engendro diferente]

Decía que acabo de volver a Tokyo desde Osaka tras estar todo el día viajando en trenes locales. Ayer mismo me confirmaron que mi vuelo de vuelta a España sería mañana, jueves 24 de marzo a mediodía. Como ya tenía todo el equipaje preparado fue sólo cuestión de salir de casa de mi amigo y encaminarme de vuelta a la región de Kanto, que estos días se ha estado moviendo bastante (de hecho me han contado que esta mañana hubo un par de réplicas de magnitud en torno a 6).

He llegado a los alrededores de Tokyo al anochecer, y ha sido impactante ver los efectos de la destrucción de las plantas nucleares y térmicas de producción energética. Básicamente la mitad norte de Japón tiene que ahorrar el 30% de la energía, y lo consiguen apagando luces y carteles luminosos, reduciendo la frecuencia y no usando la calefacción de los trenes, y apagando barrios enteros  unas pocas horas según una planificación que se sabe con 24h de antelación para que a nadie le pille desprevenido. Barrios (o pueblos, o ciudades) enteros fantasma, un skyline de sombras en el cielo y ahí abajo algunas sombras paseando por las calles.

En cuanto a la falta de recursos básicos que comentan en algunos medios (comida, agua embotellada y baterías), hay de todo (aunque no en abundancia) en los supermercados y convinis, a pesar de que los dos últimos los racionan, no pudiendo llevarte más de 1-3 unidades por persona y compra dependiendo del local. Y que a nadie se le ocurra pensar que vuelves a la misma tienda en un rato para comprar más. Un japonés nunca haría eso…

Com he dicho los trenes funcionan con frecuencias reducidas y líneas enteras cortadas, así que me he venido a pasar la noche a Chiba, una ciudad cercana al aeropuerto, por lo que pudiera pasar. Mañana por la mañana temprano salgo a Narita, y si todo va bien despegaré a bordo de un triple siete de Japan Airlines hacia Europa, esperaré un par de horas en Frankfurt y aterrizaré en Madrid con Iberia ya bien entrada la noche.

Me voy de Japón, sin pena pero sin ganas. Las mudanzas son un rollo y los cambios interesantes, aunque dejar lugares y personas atrás siempre te deja con ganas de quedarte una semana más. Hablando de cambios, aunque aún tengo material suficiente como para seguir rellenando el blog durante un tiempo, poco a poco la temática del mismo irá cambiando. A mejor o a peor no puedo saberlo (aunque los cambios se hacen con expectativas de mejorar, o de seguir aprendiendo), pero como he dicho antes, los cambios siempre son interesantes. Espero que vosotros también los encontréis lo suficientemente interesantes como para seguir leyéndome.

さようなら日本!

¿Quién va a volar con la embajada?

Yo no tomo el vuelo de la embajada. Me parece una respuesta tardía, mal planificada y con poca razón de ser a día de hoy.

Primero: la embajada española en Japón ha actuado tarde y mal.

El pasado jueves, cuando me disponía a abandonar mi residencia de estudiantes, me encontré en el ascensor con una chica de Quirguistán que se iba al aeropuerto a coger el vuelo que su embajada había puesto. Similares noticias venían de otros países Europeos y Asiáticos. Por aquel entonces la embajada de España no había mostrado signo alguno de actuación salvo la publicación de un comunicado copy-and-paste de noticias en el que se recomendaba seguir las indicaciones de las autoridades japonesas.

No mucho más tarde del encuentro en el ascensor, recibiría un correo electrónico reenviado desde otros amigos en Tokyo con las intenciones de la embajada de tantearnos para saber si la organización un vuelo era necesario. El contacto era a través de una dirección de email o tres números de teléfono disponibles para llamar dependiendo de la inicial de nuestro apellido. Al otro lado, personal japonés de la embajada (con buena pero limitada comprensión del castellano) comprobando nombres en la lista de los residentes y recogiendo datos que se supone ya deberían tener (correo electrónico y teléfono móvil).

Un día más tarde, el viernes, me enteraría por los medios de comunicación españoles que, en efecto, nos iban a poner un vuelo. A lo largo del sábado me enteré de todos los detalles del vuelo igualmente a través de los medios: que saldría de Tokyo-Narita a las 9pm y que nos convocaban a los españoles -sólo a los que habíamos dado aviso previo- en la zona F de la Terminal 2. Fue entonces cuando decidí volver a llamar para avisarles de que cancelaba mi presencia en dicho vuelo por los motivos que expongo en los dos puntos siguientes.

Segundo: la situación actual no requiere de un vuelo.

El estado de la planta nuclear de Fukushima sigue siendo grave pero no empeora, al contrario de lo que ha estado pasando durante la primera semana tras el terremoto. Ahora es cuando hay menos incertidumbre, cuando la situación comienza a estar controlada. Por otra parte Tokyo no es radiactivo. Quizá niveles más altos de lo habitual estén llegando, pero eso no quiere decir ni mucho menos que sea peligroso. En tal caso, los japoneses hubieran sido los primeros en evacuar, que son posiblemente el pueblo del mundo más preocupado con las medidas de higiene y salud.

Además, quienes tengan algún tipo de paranoia, hipocondría o intención de tranquilizar a sus familiares siempre puede irse desde Tokyo a otras zonas de Japón que no sólo están funcionando completamente normal, sino que además están lo suficientemente lejos como para que no llegue ningún rastro de radiación.

Por cierto, me cuentan que la situación en Tokyo mejora, que los productos frescos vuelven a los supermercados, que los trenes cada vez tienen menos retrasos, y que montones de gente se están yendo a parques y calles comerciales de las afueras de la ciudad… como ocurre cualquier fin de semana, especialmente si el lunes es festivo (mañana celebran el equinoccio de primavera).

Tercero: de los españoles residentes en Japón, (casi) nadie necesita de la ayuda económica ni logística de la embajada para regresar a España.

Incluyendo transbordos desde lugares un poco más remotos de la capital y la posibilidad de que una emergencia ocurra durante la noche, cuando no hay trenes, en 12h y con 250€ puedes plantarte desde Tokyo en alguna otra ciudad japonesa a una distancia de 500km (Kyoto, Osaka), o incluso 1000km (Fukuoka, Kagoshima). Hay trenes de alta velocidad cada 6 minutos, y todos ellos llevan una determinada cantidad de vagones en los que no es necesaria reserva para viajar en ellos, son como el metro, puedes ir en ellos de pie.

Después, desde la mayoría de estas ciudades se pueden conseguir vuelos a España para las próximas 48h en el rango de los 1000€. Puede que no sea con las mejores conexiones, pero cualquier buscador de vuelos te los ofrece. Además, también existe la posibilidad de escaparse a un tercer país de Asia desde donde bien esperar o bien buscarse vuelos incluso más baratos a España. Por ejemplo, un barco de Fukuoka (Japón) a Pusan (Korea) tarda 2.5horas y cuesta 120€. A pesar de requerir reserva, los barcos NO están saliendo llenos, y podéis comprobarlo buscando disponibilidad para hoy mismo en su página web.


Resumiendo, la embajada ha actuado tarde y mal y la actuación actual resulta desproporcionada e innecesaria dada la normalidad del país y las posibilidades logísticas y económicas la mayoría de residentes en Japón. Si bien, puede haber casos personales en los que esta ayuda sí que sea necesaria (conozco un par de ellos), es por ello que la embajada debería cuidar un poco más la atención ofrecida, especialmente en los medios de contacto de emergencia que se anuncian en su web, puesto que tengo constancia de que no han funcionado durante los momentos más críticos a lo largo de los días posteriores al terremoto, y no precisamente por problemas técnicos asociados al mismo. Esperemos que la próxima vez que ocurra un desastre no sea un viernes por la tarde.

Por todo lo anterior, hoy yo no voy a bordo de este vuelo. Personalmente me parece un vuelo excepcional e interesante y con el que tendría posibilidades de escribir una buena crónica para la revista de aviación con la que colaboro habitualmente, pero moralmente siento que no debo hacerlo. No quiero darle la razón a quienes no la tienen, a quienes sólo han empeorado la situación alarmando y desinformando desde su cómoda posición a miles de kilómetros de distancia. Así pues, me niego a subir a bordo y ya de paso no tener que agradecer a nuestra embajada (representante del gobierno) su pésima actuación cuando ésta ha sido realmente necesaria.

¿Cómo volveré?, pues el viernes pasado pedí a mi universidad que me adelantasen mi vuelo de regreso a España originalmente planificado para el día 31 de marzo, y parece ser que volaré el jueves 24. Los motivos son que ya he acabado todas mis responsabilidades y estoy viviendo en casa de amigos en Osaka, a los que no quiero seguir causando molestias, además de que mi familia me pide que vuelva. Como el lunes es festivo y la situación no es urgente como para trabajar este fin de semana, el personal de la administración de mi universidad me ha dicho que el martes me confirmará los detalles de mi vuelo. Todo parece ser que en pocos días me veréis por allí, entero, sin radiación, y al contrario de muchos de los que vayan en el vuelo de la embajada, sin tener que callarme la desastrosa gestión que se ha hecho. Ahora ya sé qué no puedo esperar nada de la administración de España ni dentro ni fuera del país.

Actualización: Me acaban de llamar de la embajada por primera vez en todo el tiempo que llevo en Japón. Me preguntan que si voy a tomar el vuelo (ya les llamé para decirles que NO). Les explico que no me hace falta y que pueden disponer de mi plaza. Ya de paso, por curiosidad, les pregunto si va a ser necesario fletar un segundo vuelo, y me dicen que no creen, que ni siquiera van a llenar este primero porque está habiendo cancelaciones a mansalva. En los medios he leído también que las plazas sobrantes se las ofrecerían a europeos. ¿Qué está ocurriendo?, pues que los que de verdad querían irse ya se han ido, y el resto son los que no están preocupados -ni ellos ni su familia- por la situación y se quedan, bien en Tokyo o bien en otras zonas de Japón. Ojo a las noticias y las entrevistas cuando llegue ese avión, fijáos bien en qué dicen y en cómo lo dicen, pero personalmente creo que va a ser una vergüenza verlo aterrizar con tan sólo unas cuantas decenas de españoles en él, siendo casi 2000 viviendo en Japón.

Actualización 2: Según la prensa, en el jumbo de 450 plazas van finalmente van a bordo 157 pasajeros. De ellos, 30 son de países de la UE y Brasil. Los 127 restantes los componen españoles, sus cónyugues e hijos. Como curiosidad, 5 de ellos han expresado su intención de desembarcar en la escala intermedia, Bangkok. Creo que el desastre organizativo se confirma con estos datos.

Actualización 3: Por lo visto el vuelo acabó costando 700 000 €, que dividido entre el número de pasajeros resulta a unos 4500€ por persona. Además, no es cierto que no hubiera plazas en aerolíneas regulares, puesto que en mi vuelo de vuelta a España (24 de marzo, Japan Airlines hasta Frankfurt, donde conectaba hacia Madrid) apenas llevaba un 30% de ocupación.

Una semana tras el terremoto

Prácticamente hace ya una semana del terremoto. Un terremoto que no sólo ha movido tierra y agua, sino también la forma de pensar y de actuar de los japoneses y de todo el mundo. Ya veremos las repercusiones que tiene en el futuro; localmente en cuanto a la evolución de Japón, y globalmente en cuanto a las dependencias de ciertas fuentes de energía.

Pero vayamos a lo interesante. ¿Cómo está Tokyo?. Y cómo está de verdad, no como se cuenta por gran parte de la prensa. Bueno, debería decir que lo que he visto en estos dos días no ha sido realmente Tokyo, sino Yokohama, que viene a ser prácticamente lo mismo, a que es la segunda ciudad más poblada del país y está al lado de Tokyo.

Alimentos: Los supermercados no tienen de todo, falta especialmente frutas y verduras, leche, cosas de pan, pescado, y últimamente los noodles instantáneos han visto reducida su presencia. Pero que falte no quiere decir que no haya, sino que hay en menor cantidad. En el resto de los productos, también se nota esta falta de suministro, pero nada especialmente grave. La diferencia quizá sea que antes sobraba y por eso tenían que tirar demasiada comida caducada (las fechas de caducidad a veces se especifican hasta con una precisión de minutos). Resumiendo, se puede seguir haciendo la compra (aunque adaptándose un poco)  o ir a restaurantes o tiendas de comida preparada, pero no hay falta de comida en Tokyo, a pesar de que la gente seguro está haciendo acopio de alimentos. Os dejo unas fotos de un convini cercano a la estación de Hiyoshi, bastante concurrida.

Japan Earthquake: Convinience store short-supply (noodles and snacks)

Japan Earthquake: Convinience store short-supply (juices)

Japan Earthquake: Convinience store short-supply (bread)

Japan Earthquake: Convinience store short-supply (prepared food)

Combustible: una situación similar ocurre aquí. A los vehículos privados no se les permite recargar más de 10l por cada repostaje. La gente por tanto trata de ahorrar y no toman el coche, por eso se ve menos tráfico en la ciudad. Igualmente, no hay falta de combustible, sino que al igual que los alimentos, se está haciendo un uso racionalizado de él para poder desviar más recursos al norte, donde lo están pasando mal.

Electricidad: la ciudad entera está concienciada en ahorrar electricidad, con hechos tan sencillos como no usar las escaleras mecánicas de bajada, apagar la mitad de las luces de las estancias, o todas si realmente no hacen falta. Además, han dividido la ciudad en 4 ó 5 grupos que se van alternando cortes eléctricos. Al menos sobre papel, porque en la práctica no siempre se produce el corte, y además de que hay barrios enteros en los que no la cortan (como el mío, por tener industria cercana posiblemente). Es necesario que la región de Tokyo hacia el norte consuma un 30% menos de electricidad, que es más o menos la proporción que ofrecían los reactores nucleares ahora desconectados de la red. Cuando la electricidad se corta, hay guardias preparados para tomar control del tráfico.

Japan Earthquake: when traffic lights are off

Agua: No he oído de problema alguno.

Tren: Con el objetivo de ahorrar electricidad, las compañías no operan todos los servicios de tren. Prácticamente todas las líneas están afectadas en cuanto a número de trenes y cumplimiento de horarios. Aunque también ocurre que algunas empresas han recomendado a sus empleados trabajar desde casa en la medida de lo posible, por lo que hay menos trenes pero también menos pasajeros (aunque proporcionalmente el corte en el número de trenes ha sido mayor).

Japan Earthquake: troubles in trains in Tokyo

Universidad: Mi universidad (Keio) ha cancelado todos los eventos hasta la semana que viene. La ceremonia de graduación prevista para el 29 de marzo también ha sido cancelada, aunque habrá una equivalente por videoconferencia. En la universidad no hay casi nadie, parece que este año, ahora que estamos en vacaciones, la gente se las está tomando de verdad. La falta de gente es por la recomendación de no asistir, dados los inconvenientes que podrían estar asociados a los cortes de electricidad y los horarios de tren. Por cierto, el laboratorio de química han tenido que reconstruírlo por completo… a ver si ahora son más ordenados…

Radiactividad: La gente no muestra mayor preocupación porque los medios de aquí no son tan alarmistas como los occidentales. Está probado que la mayoría de medios está exagerando la situación que, aunque no está controlada, no es tan mala como la pintan, y mucho menos en Tokyo a 250km de la central. Hay que tener un ojo en ella y ser conscientes del peligro potencial, pero nada más. Para quien esté más preocupado, he aquí cuatro webs indicando mediciones de radiación: una, dos, tres y cuatro.

Gaijines (extranjeros): muchos están paranoicos precisamente por la información exagerada de los medios internacionales. La oficina de inmigración no da a basto expidiendo permisos de reentrada y los vuelos dicen que salen llenos desde Tokyo. Las embajadas (incluída la española) siguen la corriente y están preparando vuelos de evacuación, pero creo que más por las posibles repercusiones políticas que por que la situación sea problemática en sí mismo. Es un buen momento para plantearse el poder de la prensa, cuando parecía que lo estaba perdiendo a costa de blogs y redes sociales. En la foto, colas en una oficina de cambio en la estación de trenes de Yokohama (hay realmente pocas en Japón)

Japan Earthquake: foreigners exchanging currency

Acerca de mí, he estado estos dos días por la universidad despidiéndome de amigos y del profesor Itoh, que me estuvo contando su batallita de cómo él y otros 17 más que se encontraban en Sendai en el momento del terremoto consiguieron escapar y volver a sus casas en Tokyo.

Final farewell from Itoh group

Final farewell from Itoh group

También he estado recogiendo mis cosas y enviándolas por correo: un paquete de 20kg por barco y uno de 2kg por avión. Es una pena que he tenido que tirar cierta cantidad de comida (azúcar, harina, salsa de kimchi, etc) porque por aquí no quieren paquetes abiertos… salvo el aceite de oliva que casi me lo quitan de las manos. Con el resto me he entretenido haciendo un volcán en mi propio desagüe.

Volcano made of unused food

Packing up everything

De equipaje me llevo una maleta y una mochila de mano en la que tengo lo más importante: documentación, dinero, agua y chocolate. Hay alguna que otra réplica, ayer sentí dos en un intervalo de media hora. Pero nadie se preocupa de ellas, los edificios están realmente diseñados para aguantarlas.

He pedido al gobierno de Japón que me adelante el vuelo de vuelta. Sin gente en la universidad, con la visita que iba a recibir cancelada y con gran parte de mis conocidos de vacaciones por España, Asia o Japón no tiene mucho más sentido seguir aquí, sobre todo si hay cosas interesantes que empezar a hacer de vuelta en España. Ahora salgo hacia Osaka a casa de unos conocidos. El caso es que muchas aerolíneas europeas han desviado sus vuelos allí, incluída Lufthansa que fue la primera en hacerlo. Con tranquilidad, en trenes locales, no tengo prisa. La embajada española ayudará a los españoles que quieran volver a España. A ver si es así, yo ya me he puesto en contacto con ellos.

Resumiendo, la situación en Tokyo normal aunque con ligeros detalles excepcionales. Es increíble cómo se comportan los japoneses que siguen con su vida como si nada hubiera pasado, trabajando para, de forma directa o indirecta reconstruir el país.

Japan Earthquake: Tokyo continues living

Aún así, Japón nadie niega que Japón ha recibido un duro golpe, y esto tendrá consecuencias en el futuro. Bueno, no sólo Japón, sino también el resto del mundo en cuanto a la dependencia energética. El problema de ahora es serio, pero lo que ha ocurrido ha sido realmente excepcional. Deberíamos tener en cuenta la cantidad de residuos que producen otras fuentes de energía, y la cantidad de personas con su salud afectada ó incluso accidentada en las refinerías de petróleo. Ah, y también poner recursos para la investigación en renovables, una de las mejores inversiones que puede hacer cualquier país sin otras fuentes de energía.

Acabo con un último vídeo grabado por unos amigos viviendo en Japón llamando a la calma frente a la reacción de los medios:


Tokyo, cinco días después del gran terremoto

He vuelto a Tokyo desde Miyazaki, he adelantado mi vuelo unas horas. El avión estaba vacío (<10% de ocupación, 30 asientos en un B767-300). Las azafatas muy simpáticas al ver que tomaba nota de algunas cosas me han regalado postales e información del vuelo :). El monte Fuji se veía espléndido. Tan espléndido que se distingue a la perfección una nube en la zona noreste del cono (hacia donde soplan los vientos).

Japan Eartquake: cloud/smoke on Mt. Fuji

No me atrevo a hacer juicios, pero lo cierto es que ayer hubo un terremoto de magnitud 6 (tanto Ritcher como escala japonesa) justo debajo del volcán. Justo debajo, en plena base, y a tan sólo 10km de profundidad. Y no exagero, mido muy bien mis palabras cuando la prensa internacional parece que ha perdido el rumbo. Actualización: webcam del Mt. Fuji. Actualización 2: me comentan que posiblemente se trate de una nube de condensación.

Al llegar a Haneda, poca gente en el aeropuerto, pero todos los vuelos domésticos operaban más o menos bien. Los trenes circulaban con ligeros retrasos, apenas 3-4 minutos, algo bastante extraño en Japón. Me ha sorprendido ver a un notable número de mujeres con niños pequeños llegando al aeropuerto. No sé si para coger un vuelo o para esperar a alguien, pero me imagino que es lo primero.

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

Japan Earthquake: kids leaving Tokyo from Haneda airport

En Tokyo los supermercados están a medio gas. Tienen comida pero no de todo y no en cantidad. Pero hay. Para ahorrar electricidad hay muchas escaleras mecánicas paradas o luces apagadas. Hoy no habrá corte eléctrico en mi zona.

Japan Earthquake: saving electricity

Japan Earthquake: not working vending machine

Japan Earthquake: rationing electricity

Mi habitación está bien. Algunos papeles por el suelo y muebles notablemente pesados han sido movidos de su sitio. El meneo debió de haber sido interesante.

Japan Earthquake: my room

Muchas aerolíneas europeas han dejado de volar a Tokyo. Lufthansa incluída. Voy a tratar de cambiar mi vuelo para salir desde Nagoya o Kansai, y ya de paso, adelantar mi partida. No tengo miedo de los terremotos, Japón es un país preparado y en Tokyo no atizan fuerte. No tengo miedo del tsunami, vivo en un 12º piso. No tengo miedo de la radiación, los niveles de Tokyo son buenos y estaría a salvo incluso en el peor escenario (nuevo terremoto y tsunami que paralice las operaciones de enfriamiento de la planta). Pero no quiero estar en una ciudad con 35 millones de habitantes en pánico.

Entre hoy y mañana empaqueto todo. Ya he dado la confirmación de que mañana por la tarde abandono Tokyo. Dónde iré, no lo sé aún, pero si he sido capaz de sobrevivir dos semanas con tan sólo una mochila sin saber cuál sería mi próximo destino creo que seré capaz de apañármelas unos pocos días. Posiblemente me acerque a Osaka, donde tengo conocidos que están montando un campamento base en sus casas.

Acabo de sentir una réplica. Duración como un minuto. El edificio moviéndose lateralmente en todas direcciones, pero no verticalmente. Supongo que sentiré más. Diría que es de los más fuertes que he sentido estando aquí, aunque obviamente no ha sido nada comparado con lo que está pasando estos días. Ha llegado el punto en que deja de tener sentido el contar el número de terremotos vividos.

Again, disculpad que no conteste comentarios, emails ni mensajes. Si hay algo realmente importante, sabréis hacérmelo llegar.

Segundo día después del gran terremoto de Japón

Kyushu, a 1000-1500km del epicentro

Todo es completamente normal. Los trenes funcionan, los colegiales siguen yendo de uniforme a sus actividades extraescolares (sí, aunque sea domingo  y además vacaciones escolares), la gente sale de compras, los lugares turísticos están llenos de gente, etc.  Si no fuera por los periódicos y las televisiones que sólo muestran imágenes del desastre cualquiera diría que no ha pasado nada.

Tokyo, a 300km del epicentro

Por lo que me cuentan, las cosas no han mejorado ni empeorado respecto a como estaban ayer: todas las líneas de tren funcionan con normalidad, siguen faltando productos frescos en los supermercados (pan, leche, pescado), se sienten muchas réplicas de moderada magnitud (aunque sin problema alguno por ser Japón) y los aeropuertos funcionan casi a la perfección con mínimas cancelaciones y retrasos.

En cuanto a la situación en la universidad, básicamente recomiendan tomar medidas de precaución frente a los cortes eléctricos. Por ejemplo, trabajar sólo durante las horas de luz solar (8am a 5pm aprox.), llevar siempre encima una linterna, operar las máquinas y ordenadores siendo conscientes de un corte eléctrico en cualquier momento y, en caso de desplazarse en tren, tener una imagen mental del mapa de la línea para poder llegar a un lugar seguro y conocido en caso de una posible eventual parada del sistema de transportes.

Norte de Tokyo, costa este

Pocas noticias tengo de estos lugares, la primera es que el transporte ferroviario y aeroportuario no funciona o lo hace en malas condiciones más allá de 100km al norte de Tokyo (costa pacífica) pero que esperan reanudarlo poco a poco a partir del lunes.

La segunda noticia y posiblemente de la que más se ha hablado, es acerca de la central nuclear de Fukushima, unos 200km al norte de Tokyo. Lo que dicen las noticias lo sabéis todos, y podría resumirse en que el gobierno de Japón y la empresa eléctrica TEPCO no están diciendo toda la verdad. acerca del lamentable estado en que ha quedado la planta, que temen una explosión y la liberación al exterior de radiación con potencialmente muy serias consecuencias para la población en un radio de muchas decenas de kilómetros. Las recomendaciones de la embajada de Francia en Japón son poco esperanzadoras (ver aquí y aquí si la web oficial no funciona), comunicando que la gente compre pastillas de yodo ante una inminente catástrofe nuclear, y que se evite o se huya de la zona de Tokyo. La embajada de España no dá ningún tipo de información ni atiende al teléfono, ni al habitual ni al de emergencias consulares.

En base a estas noticias, conozco a varias personas que se han auto-evacuado de Tokyo yéndose a Osaka o incluso volando a otros países de Asia o Europa huyendo del peligro. Igualmente a mí mismo me han desaconsejado por varios flancos el regresar a Tokyo (sigo en Kyushu de viaje) antes de que la situación se tranquilice. Como yo no me fío demasiado ni de los periodistas ni de los políticos, he decidido informarme por mi cuenta preguntando a científicos.

Copio y pego el email de Dani, un amigo físico que está ahora mismo metido de lleno en un doctorado de física aplicada a la medicina en Alemania (aunque es tan sólo su opinión personal escrita velozmente tras solicitarle consejo rápido):

Primero, he estado leyendo sobre la situación en Fukushima. Primero de todo, el gobierno japonés me da muchísima confianza, y parece que están tomando las medidas razonables en todo momento.

Segundo, no he visto demasiados números sobre dosis emitidas y tal. La única cantidad que he podido ver sobre la medición máxima en el momento de soltar los gases estaba también dentro de lo razonable. Al diluirse los gases en la atmósfera, la radiación directa es menos relevante, y nada preocupante fuera de la zona evacuada. El unico cuidado sería no ingerir agua o alimentos que hubieran estado expuestos a radiación, aunque eso es complicado de saber. En todo caso el riesgo hasta ahora parece bajo.

Tercero, si se produjera una explosin del núcleo, creo que la distancia con Tokio es todava demasiado grande para que hubiera algún peligro. En Chernobil las partículas pesadas (las que contaminan el suelo y tal) no llegaron a más de 100 km. La nube radiactiva s se extendió por todo el mundo, y los niveles de radiación detectados en Europa fueron altos durante unas semanas, pero nada especialmente peligroso. Es decir, que de haber una explosin, algo de radiación llegaría a Tokio, pero probablemente no mucha más que la que recibes en una radiografa. Si fuera así, supongo que lo del yodo tendra sentido (daño no hace, solo satura los receptores de yodo del organismo para evitar que se pudiera captar yodo radiactivo), y no pasar demasiado tiempo en la calle también. Pero más “por si acaso” que porque haya un peligro objetivo. Vamos, que yo no cambiaba el vuelo, Tokio sigue estando suficientemente lejos.

Por otra parte Javi me envía unos enlaces tranquilizadores:

¿Qué ha ocurrido en la central nuclear de Fukushima? (versión en castellano del más largo y completo Why I am not worried about Japan’s nuclear reactors)

Partial Meltdowns Presumed at Crippled Reactors

Además de lo anterior, es conveniente saber que el país tiene dos circuitos eléctricos distintos. El sel sur no incluye Tokyo y funciona a 60hz, el del Norte incluye Tokyo y funcionando a 50Hz es incompatible con el anterior, por tanto la reducción en la capacidad de producción está afectando al suministro eléctrico de la gran metrópolis. A partir del lunes está puesto un marcha de racionamiento eléctrico en forma de apagones controlados y programados. Básicamente han establecido un horario en que los distintos barrios de la ciudad se turnarán el quedarse sin suministro eléctrico, con un total de 4-6 horas al día de oscuridad para cada uno, a veces repartidos en dos períodos (3h+3h) o en uno solo (4h). Para ver el calendario, mirad la web de TEPCO (Tokyo Electric Power COmpany).

Sea lo que fuere, la central está en una situación crítica en la cual el desenlace se sabrá en las próximas horas, pero sabiendo que hasta en el peor de los escenarios Tokyo no corre peligro, en principio no tengo intenciones de cambiar mi vuelo de vuelta programado para el miércoles por la noche ni de desaconsejar a una visita que tengo que cancele el vuelo (eso sí, advirtiendo de cómo está todo y avisando que posiblemente sienta réplicas). A pesar de esto, me mantendré informado y cambiaría de opinión si las cosas se ponen complicadas.


Es tarde… estos días estoy gestionando las horas de sueño como un recurso más, haciendo uso de ellas en cualquier momento y cualquier lugar.Disculpad que no conteste los comentarios ni responda a algunos emails. Buenas noches desde el Manga Café Popeye de Oita. Me quedan 4h para dormir, despertarme, recoger y coger un tren a Beppu.

El día después del gran terremoto en Japón

Actualizemos un poco la información de cómo va todo por aquí. Primero, la info que tengo de primera mano (que he leído). Segundo, cómo andan las cosas por Edo (Tokio). Tercero, más allá del norte de Tokio, donde está el meollo de la cuestión.

Kyushu, a 1000-1500 km del epicentro.

Desde primera hora de la mañana han funcionado sin problemas los trenes de alta velocidad a Tokyo. La línea Tokaido que une Osaka con Tokyo ha sido restablecida, aunque podría no funcionar con la puntualidad habitual de seguir los horarios al segundo.

Como estaba previsto desde hacía meses, una nueva línea de alta velocidad se ha inaugurado. Extra de seguridad en la estación para evitar sabotajes de locos contrarios al desarrollo de las vías de comunicación. También muchos periodistas y frikis de los trenes sacando muchas fotos.

De las líneas habituales  (no las de alta velocidad), están cerradas todas aquellas que pasan cerca de la costa, ya que al final el tsunami ha impactado en el 100% de la costa de Japón, anque en el 50% o así ha sido inferior a 1m de altura. Quieren chequear que todo está bien bajo la luz del día. A partir del mediodía se restablece el servicio progresivamente, y al anochecer ya no queda (en Kyushu) ninguna línea cerrada.

La puntualidad de los trenes es bastante mala, desviándose unos 5-10 minutos del horario habitual, sobre todo para permitir trasbor. Esta puntualidad ha ido afinándose a lo largo del día, aúnque aún por la tarde los trenes no partían con la precisión habitual de ±10s sobre el horario previsto.

Los anteriores eventos me han fastidiado los planes de ir a visitar Nagasaki, así que me he acercado a la zona de Sasebo, donde hay una base de USA, un astillero, y en definitiva, era el sitio con mar más cercano donde el tsunami llegó al metro de altura. Allí todo discurría con normalidad, gente de picnic en el parque, abuelitos al sol, deportistas amateur súper equipados haciendo ejercicio, etc. Como si nada hubiera pasado. Eso sí, en algunas zonas de playa/puerto se notaba un roel de restos (hojas, papeles, etc), que bien podrían haber sido por una marea alta o por el tsunami en sí mismo.

La gente en general con caras largas en el tren, leyendo el periódico, comentando lo ocurrido, pero siguiendo su vida normal.

Situación en Tokyo, a 300 km del epicentro

Las líneas de trecomenzaron a funcionar poco a poco a lo largo de la noche inmediatamente después del terremoto, aunque en la práctica la red resultaba inútil y la gente tuvo que volver a casa andando o buscar refugio en algún lugar cercano a su puesto de trabajo. En estos casos es mejor moverse siempre por zonas conocidas.

Los supermercados y convinis se quedaron vacíos de alimentos porque la gente COMPRÓ (que no saqueó) todo. Hoy han vuelto casi a la normalidad, y sólo faltan algunos tipos de productos frescos, comolos lácteos que vienen de Hokkaido, en el norte de Japón. Las vacas temblorosas no dan leche, ya estén temblando de frío, de miedo, o por el terremoto en sí mismo.

La electricidad en algunas partes del área metropolitana no se restableció hasta entrada la noche. Fue una noche fría, así que muchos acamparon en sus coches ya que ahí tenían calefación y TV (la inmensa mayoría de los coches en Japón vienen con navegador, y éstos a su vez con decodificador 1seg -sistema de broadcasting de televisión digital para dispositivos portátiles-). Han avisado de que esta noche podría volver a haber cortes eléctricos y han pedido que se ahorre electricidad en la medida de lo posible.

El aeropuerto de Narita funciona a medio gas, el de Haneda se recupera más rápidamente, posiblemente por el tipo de vuelos que opera cada uno. Básicamente hay retrasos por las pérdidas y modificaciones en las  rotaciones de tripulaciones y aeronaves.

En la universidad, en los laboratorios que dispone mi grupo sólo se ha dañado una impresora por efecto directo del terremoto. Sin embargo, los efectos indirectos han sido potencialmente más costosos (aún por determinar), ya que el corte inesperado y posterior reanudación de la electricidad han causado malfuncionamiento en temporizadores, bombas de vacío y termostatos de las máquinas de Molecular Beam Epitaxy.

Avisaron a los estudiantes de que se marcharan a casa cuanto antes (el terremoto ocurrió después de comer), mientras aún fuera de día. Los que viven más lejos y no podrían alcanzar su casa antes del anochecer (6pm por estas fechas) se quedaron en el campus a oscuras y sin calefación. Eso sí, a repartieron gratuitamente agua y galletas, tanto a los que se iban como los que se quedaban.

Como véis, la mayor parte de inconvenientes han ocurridono por los efectos directos del terremoto, sino por los indirectos a través de la detención temporal de los servicios básicos.

Más allá de Toyo, cerca del epicentro

Las vías de transporte parecen dañadas. El profesoritose encuentra allí en buen estado pero aún no ha podido volver.

Acerca de daños materiales y personales, os dejo esta noticia del Japan Today (en inglés):
Damage from mega quake increasing

Acerca del reactor nuclear, las fugas existen pero son en el circuito secundario y controladas para aliviar la presión del núcleo. Además, los vientos dominantes, debidos al jetstream (corriente en chorro) soplan durante  todo el año en esa zona  hacia el noreste, hacia el Océano Pacífico. Mientras no comamos carne de gaviota no habrá problema. Os dejo con otra noticia que lo cuenta:
Explosion did not occur at Fukushima reactor

Por último, algo de lo que sí me preocuparía es que está habiendo muchas réplicas. Tantas como DECENAS de terremotos de magnitudes 4 a 7 Ritcher en las últimas horas. Y aunque individualmente son inofensivas (estando en Japón, claro), estas réplicas cada vez se acercan más hacia Tokyo, donde hay a apenas 100km al sur una una jnunta tectónica que estadísticamente le toca reventar enun gran terremoto (aunque es difícil que sea tan grande como el que ya ha ocurrido).


Y bueno, poco más que contar. En caso de necesidad podéis contactarme a mi teléfono móvil, bien sea llamando o enviando un mensaje (solo texto)  a mi cuenta de correo de Softbank. Ahora me voy a dormir y mañana continúo el viaje. Me quedan tres días, uno lo dedicaré a ver Kumamoto y su castillo, otro a los infiernos de Beppu (calderas de agua y lodo caliente de origen geotérmico), y el último díame acercaré -guardando distancias- a un los volcanes Sakurajima y Shinmoidake que el pasado mes de enero entraron en erupción.  ¿Os apuntáis?.